
Según los informes, Apple está acelerando el desarrollo de tres dispositivos wearables distintos impulsados por IA, lo que señala un cambio decisivo en su estrategia de hardware para contrarrestar el creciente dominio de Meta y las emergentes startups de hardware de IA. Según un nuevo informe de Mark Gurman de Bloomberg, el gigante tecnológico de Cupertino está intensificando el trabajo en gafas inteligentes equipadas con cámaras, un dispositivo "colgante" (pendant) wearable y AirPods actualizados con cámaras integradas. Estos dispositivos, diseñados para funcionar como los "ojos y oídos" del iPhone, pretenden liberar a Inteligencia de Apple (Apple Intelligence) de la pantalla e integrarla perfectamente en el entorno físico del usuario.
Este giro estratégico se produce mientras el CEO Tim Cook insinuó "nuevas categorías de productos" durante una reciente reunión general, reconociendo la rápida evolución del panorama de la IA. Con el Vision Pro manteniéndose como una oferta de nicho de gama alta, Apple parece centrarse en formatos más ligeros y accesibles que aprovechen la potencia de procesamiento del iPhone para ofrecer "Inteligencia Visual (Visual Intelligence)": la capacidad de la IA para ver, comprender y actuar sobre el mundo que rodea al usuario.
La pieza central de esta nueva hoja de ruta es un par de gafas inteligentes, con el nombre en clave interno N50. A diferencia del Vision Pro, que aísla a los usuarios en un entorno de realidad mixta, estas gafas están diseñadas para ser usadas durante todo el día, posicionándolas como un competidor directo de las exitosas gafas inteligentes Ray-Ban Meta.
El proyecto N50, que surge de la iniciativa fundacional de investigación de usuarios conocida como Project Atlas, supuestamente prescinde de pantallas holográficas o motores ópticos complejos en las lentes. En su lugar, Apple está priorizando una arquitectura ligera y sin pantalla que depende totalmente de las interacciones de voz y la retroalimentación de audio. El dispositivo supuestamente contará con un sistema de doble cámara:
Al descargar las tareas de procesamiento pesado en un iPhone vinculado, Apple pretende resolver los desafíos térmicos y de duración de la batería que han plagado a las gafas de realidad aumentada (AR) independientes. El informe sugiere que el equipo de diseño industrial de Apple está utilizando materiales premium, incluidos elementos acrílicos, para diferenciar el producto como un accesorio de lujo en lugar de un simple dispositivo tecnológico. La producción está programada tentativamente para comenzar en diciembre de 2026, con el objetivo de un lanzamiento al consumidor en 2027.
Más allá de los dispositivos oculares, Apple está explorando nuevos formatos para garantizar que su ecosistema de IA sea omnipresente. El más experimental de estos es un colgante de IA (AI pendant) wearable. Descrito como aproximadamente del tamaño de un AirTag, este dispositivo está diseñado para engancharse en la ropa o usarse como un collar.
El colgante representa la respuesta de Apple al concepto de "AI Pin" popularizado —y con el que posteriormente tuvieron dificultades— por startups como Humane. Sin embargo, el enfoque de Apple evita las trampas del hardware independiente. Al funcionar estrictamente como una matriz de sensores para el iPhone, el colgante evita la necesidad de un proyector integrado o un módem celular, lo que reduce significativamente el volumen y extiende la vida útil de la batería. Su función principal es servir como un intérprete visual siempre activo para Siri, permitiendo a los usuarios hacer preguntas sobre los objetos que tienen delante sin tener que levantar el teléfono o usar gafas.
Simultáneamente, Apple está finalizando el desarrollo de AirPods equipados con cámara, que según se informa son los más avanzados en la línea de producción y podrían lanzarse tan pronto como a finales de 2026. Estos auriculares integrarán cámaras infrarrojas (IR) de baja resolución. A diferencia de los sensores de alta fidelidad de las gafas, estas cámaras no son para fotografía sino para la percepción del entorno y el reconocimiento de gestos. Esto permitiría a Siri comprender gestos "en el aire" y potencialmente proporcionar descripciones de audio del entorno del usuario, una función con profundas implicaciones para la accesibilidad y la realidad de audio aumentada.
El hilo conductor de los tres dispositivos es una versión fuertemente mejorada de Siri, impulsada por los modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM, Large Language Models) propietarios de Apple. Estos wearables no son computadoras independientes; son extensiones sensoriales de la infraestructura de Inteligencia de Apple que reside en el iPhone del usuario.
Actualmente, las interacciones con los asistentes de IA son en su mayoría reactivas y basadas en texto o voz. Estos nuevos dispositivos pretenden hacer que Siri sea proactiva y consciente del contexto.
Esta capacidad de "contexto visual" es fundamental para que Apple cierre la brecha con OpenAI y Google, ambos de los cuales han demostrado modelos de IA multimodales que pueden razonar sobre entradas de video e imagen en tiempo real.
El cronograma acelerado de Apple refleja una necesidad urgente de defender su ecosistema. Meta ha capturado inesperadamente el mercado de las gafas inteligentes, con su colaboración con Ray-Ban vendiendo millones de unidades y normalizando el concepto de gafas equipadas con cámara. Mientras tanto, se rumorea que OpenAI está colaborando con el exjefe de diseño de Apple, Jony Ive, en su propio hardware de IA.
La reacción del mercado a la hoja de ruta filtrada fue inmediata. Las acciones de Apple subieron casi un 3% tras la noticia, lo que refleja el optimismo de los inversores en que la empresa tiene una estrategia de crecimiento post-iPhone viable que no depende únicamente del Vision Pro de 3.500 dólares. Por el contrario, las acciones de EssilorLuxottica, el socio de fabricación de Meta, sufrieron una fuerte caída, lo que indica que el mercado espera que Apple sea un competidor formidable en el espacio de las gafas.
Sin embargo, persisten los riesgos. Las implicaciones de privacidad de las cámaras siempre encendidas son significativas, y Apple necesitará aprovechar su reputación de "Privacidad por diseño (Privacy by Design)" para convencer a los usuarios —y al público— de que estos dispositivos son seguros. Además, el fracaso del "Vision Pro N100" (un proyecto cancelado de un visor de menor costo) sugiere que Apple todavía está perfeccionando su estrategia para wearables de cabeza.
La siguiente tabla resume las especificaciones clave y el posicionamiento estratégico de los tres dispositivos en desarrollo:
| Nombre del dispositivo | Ventana de lanzamiento est. | Función principal y características |
|---|---|---|
| Gafas inteligentes (Código N50) | 2027 (Producción Dic 2026) | Inteligencia Visual y Medios: Sin pantalla; depende del audio y la voz. Sistema de doble cámara para medios y contexto de IA. Construcción en acrílico premium; compatible con cristales graduados. |
| Colgante de IA | 2027 (Tentativo) | Sensor de IA ambiental: Formato de clip o collar. Cámara siempre activa para contexto visual de Siri. Sin proyector; actúa como accesorio del iPhone. |
| AirPods con cámara | Finales de 2026 | Audio contextual: Cámaras IR para control por gestos y detección del entorno. Mejora el audio espacial y la accesibilidad. Barrera de entrada más baja para los usuarios. |
A medida que nos adentramos en 2026, la estrategia de Apple se vuelve clara: el iPhone sigue siendo el centro neurálgico, pero la "interfaz" se está disolviendo en el fondo. Al fragmentar las funcionalidades del Vision Pro en accesorios más ligeros y diseñados para propósitos específicos como gafas y auriculares, Apple apuesta a que el futuro de la IA no consiste en atarse una computadora a la cara, sino en tejer la inteligencia en los artículos que ya se usan.
Si bien las gafas N50 y el colgante de IA se encuentran todavía en la fase de validación de ingeniería, su existencia confirma que Apple ya no se conforma con dejar que Meta defina las reglas del mercado de la IA wearable. La batalla por los "ojos y oídos" del consumidor ha comenzado oficialmente.