
Mientras Alphabet Inc. se prepara para presentar su informe de ganancias del cuarto trimestre este miércoles, el foco de atención se ha desplazado significativamente de las métricas de ingresos estándar a un desarrollo fundamental en el panorama de la inteligencia artificial. Los analistas e inversores exigen detalles pormenorizados sobre la asociación recientemente anunciada entre Google y Apple, un acuerdo que integra los modelos de IA Gemini en el ecosistema de Apple.
La colaboración, confirmada oficialmente a principios de este año, posiciona a Gemini de Google como el motor de inteligencia fundacional para la próxima generación de Siri de Apple y otras funciones de "Apple Intelligence". Si bien la asociación consolida el dominio técnico de Google en el sector de la IA generativa (Generative AI), plantea interrogantes complejos sobre la economía a largo plazo del acuerdo y su impacto en el negocio principal de búsqueda de Google.
Según los informes que circulan antes de la llamada de ganancias, el acuerdo plurianual implica que Apple pague a Google aproximadamente 1.000 millones de dólares anuales para licenciar los modelos de Gemini. Estos modelos están configurados para potenciar el backend de un Siri renovado, cuyo lanzamiento está previsto con iOS 26.4 a finales de esta primavera. Esta integración marca un alejamiento significativo para Apple, que históricamente ha priorizado el procesamiento en el dispositivo y la tecnología propia.
Para Google, el acuerdo representa una victoria de distribución masiva. Al integrar Gemini en el iPhone —un dispositivo con una base instalada que supera los 2.500 millones de unidades activas— Google bloquea eficazmente a competidores como OpenAI y Anthropic de una posición predeterminada en el hardware de consumo más valioso del mundo. Sin embargo, los analistas financieros están presionando para obtener claridad sobre los márgenes de beneficio de este acuerdo. Los costes de computación asociados con el servicio de miles de millones de consultas de IA son sustanciales, y aún no está claro si la tarifa de licencia de 1.000 millones de dólares cubre estos gastos de infraestructura o si existe un modelo de reparto de ingresos para las consultas que se conviertan en transacciones comerciales.
La tensión principal que subyace a esta asociación es la dinámica de "coopetición" (coopetition) entre los dos gigantes tecnológicos. Durante más de una década, Google ha pagado a Apple aproximadamente 20.000 millones de dólares anuales para seguir siendo el motor de búsqueda predeterminado en Safari. El nuevo acuerdo de IA opera en un eje diferente: en lugar de dirigir el tráfico a la Búsqueda de Google (donde se muestran anuncios), Gemini responde a las consultas de los usuarios directamente dentro de la interfaz de Siri.
Los analistas están interesados en comprender cómo afectará este cambio a los Costes de Adquisición de Tráfico (Traffic Acquisition Costs, TAC) y a los ingresos publicitarios de Google. Si los usuarios de iPhone comienzan a confiar en un Siri potenciado por Gemini para obtener respuestas que antes buscaban en Google, el inventario tradicional de anuncios de búsqueda podría ver una disminución en las impresiones móviles de alto valor.
Tabla: Roles comparativos en la asociación de IA entre Apple y Google
| Función/Componente | Rol de Apple | Rol de Google |
|---|---|---|
| Interfaz de usuario | Controla la UI de Siri y la entrada de voz | Ninguno (solo backend) |
| Capa de privacidad | Computación en la nube privada y en el dispositivo | Ejecución del modelo en servidores seguros |
| Modelo fundacional | Orquestación y enrutamiento de prompts | Proporciona el modelo Gemini de 1,2 billones (1.2T) de parámetros |
| Infraestructura | Chips Apple Silicon (lado del cliente) | TPU de Google Cloud (lado del servidor) |
Uno de los aspectos más significativos de este desarrollo es la capacidad de Google para desplazar a los líderes iniciales en el espacio. A lo largo de 2024 y 2025, el ChatGPT de OpenAI mantuvo un puesto de integración provisional dentro del ecosistema de Apple. Sin embargo, los informes indican que los ejecutivos de Apple, incluido el CEO Tim Cook, seleccionaron finalmente a Google debido al rendimiento superior de la arquitectura Gemini 3 y la capacidad de Google para ofrecer indemnización contra reclamaciones de derechos de autor, una red de seguridad que OpenAI no pudo igualar a la misma escala.
Esta selección valida el fuerte gasto de capital de Google en infraestructura de IA, un punto de discordia para los inversores en trimestres anteriores. Es probable que el debate "Capex frente a ROI" sea un tema central de la llamada de ganancias, con la expectativa de que Google argumente que el acuerdo con Apple es una prueba de concepto para sus servicios en la nube de IA.
Una de las principales áreas de escrutinio para los analistas es la propiedad de los datos. Apple ha promocionado agresivamente su "Private Cloud Compute" como una capa de preservación de la privacidad que anonimiza los datos del usuario antes de que lleguen a cualquier servidor. Los analistas buscan confirmación sobre si Google conserva algún derecho para entrenar sus futuros modelos con las consultas procesadas a través de Siri.
Si Google actúa puramente como un proveedor de "tubería tonta" (dumb pipe) sin derechos de retención de datos, el valor estratégico a largo plazo del acuerdo se limita a los ingresos inmediatos por licencias y a la defensa contra OpenAI, respaldada por Microsoft. Si, por el contrario, Google obtiene información sobre los patrones de consulta de los usuarios de iPhone de gama alta, el valor de los datos podría eclipsar los términos monetarios del contrato.
A medida que comienza la llamada de ganancias, las partes interesadas buscan orientación específica en tres frentes:
La integración de Gemini en Siri no es solo una actualización de producto; es una reconfiguración de la estructura de poder de la internet móvil. A medida que la IA generativa se convierte en la nueva capa del sistema operativo, las asociaciones estratégicas (Strategic Partnerships) como esta definirán a los ganadores de la próxima década.