
La Comisión Europea no ha cumplido el plazo del 2 de febrero de 2026 para publicar las directrices críticas sobre sistemas de IA de alto riesgo (high-risk AI) bajo la Ley de IA de la UE. Este retraso en relación con las directrices del Artículo 6 —que definen los criterios para la clasificación de alto riesgo y el cumplimiento (compliance)— ha intensificado las preocupaciones entre empresas y desarrolladores a medida que se acerca la fecha límite de aplicación de agosto. En Creati.ai, estamos monitoreando de cerca estos cambios regulatorios para ayudar a nuestra comunidad a navegar por el evolutivo panorama de cumplimiento.
Las directrices retrasadas son una piedra angular del marco de implementación de la Ley de IA. Su objetivo era proporcionar certeza legal sobre cómo determinar si una aplicación de IA califica como "de alto riesgo", una clasificación que activa estrictas obligaciones de documentación, transparencia y seguimiento poscomercialización.
Según los informes, la Comisión está integrando actualmente meses de comentarios en las directrices. Aunque inicialmente se esperaba un borrador final para la fecha límite del 2 de febrero, los funcionarios indican ahora que el texto podría publicarse para nuevos comentarios a finales de este mes, con la adopción final posiblemente desplazándose a marzo o abril.
Renate Nikolay, Directora General Adjunta de Redes de Comunicaciones, Contenido y Tecnología en la Comisión Europea, reconoció la falta de preparación durante una reciente audiencia en el Parlamento Europeo. Afirmó que los estándares aún no están listos, lo que requiere más tiempo para garantizar la certeza legal exigida por el sector y los innovadores.
En respuesta a la brecha de preparación, se informa que la Comisión está considerando un paquete "Ómnibus Digital". Esta propuesta tiene como objetivo simplificar la definición de usos de IA de alto riesgo y podría retrasar la entrada en vigor de las normas de alto riesgo hasta 16 meses.
Este giro potencial representa un cambio significativo respecto a la postura previa de la Comisión, que prometía una adhesión firme al cronograma original. El retraso se atribuye en parte al fracaso de los organismos de normalización —específicamente el Comité Electrotécnico Europeo de Normalización y el Comité Europeo de Normalización— para cumplir con su plazo de otoño de 2025 para desarrollar estándares técnicos. Estos organismos ahora apuntan a finales de 2026 para su finalización.
Para los proveedores y empresas de IA, este limbo regulatorio crea desafíos operativos sustanciales. Las empresas están actualmente esforzándose por entender si la fecha de aplicación de agosto de 2026 se mantendrá o será superada por la propuesta del Ómnibus.
Laura Caroli, negociadora de la Ley de IA, advirtió que esta incertidumbre socava la confianza en la propia Ley. La falta de claridad sobre el Artículo 6 dificulta que las organizaciones finalicen sus estrategias de cumplimiento, particularmente para sistemas que podrían estar en el límite entre riesgo limitado y alto riesgo. Las partes interesadas de la industria, incluida la Chamber of Progress, han argumentado que los legisladores deberían otorgar a las empresas el mismo "respiro" que se están concediendo a sí mismos.
La siguiente tabla describe el panorama cambiante de los hitos de la Ley de IA de la UE basándose en desarrollos recientes:
| Hito | Calendario Original | Estado Actual / Propuesta |
|---|---|---|
| Publicación de las Directrices del Artículo 6 | 2 de febrero de 2026 | Retrasado; previsto para marzo/abril de 2026 |
| Aplicación de las Normas de Alto Riesgo | Agosto de 2026 | Posible retraso de hasta 16 meses mediante el Ómnibus Digital |
| Disponibilidad de Estándares Técnicos | Otoño de 2025 | Incumplido; el objetivo revisado es finales de 2026 |
| Certeza de Cumplimiento | Inmediata tras las directrices | En cambio; depende de la aprobación del Ómnibus |
La situación resalta la complejidad de regular tecnologías que evolucionan rápidamente. Si bien el retraso ofrece un posible respiro para las empresas que luchan por cumplir con el plazo de agosto, la ambigüedad con respecto al paquete "Ómnibus Digital" introduce nuevos riesgos. Si la propuesta del Ómnibus no se aprueba o sufre cambios significativos, las organizaciones podrían enfrentarse a la fecha límite original de agosto sin las directrices o estándares necesarios.
Para los desarrolladores e implementadores de IA, el curso de acción más prudente sigue siendo prepararse para la interpretación más estricta de las reglas, manteniendo al mismo tiempo la flexibilidad para adaptarse al cronograma retrasado. Recomendamos centrarse en prácticas robustas de gobernanza interna y documentación que probablemente serán requeridas independientemente de la fecha específica de aplicación.
La clasificación de los sistemas de alto riesgo no es simplemente un tecnicismo legal; dicta el acceso al mercado para los productos de IA en la UE. Se esperaba que las directrices faltantes aclararan matices en el Artículo 6, particularmente en lo que respecta a las excepciones para los sistemas de IA que no plantean un riesgo significativo de daño a la salud, la seguridad o los derechos fundamentales.
Sin estas directrices, los desarrolladores se enfrentan a un riesgo binario: el exceso de cumplimiento, que conlleva costes innecesarios y frena la innovación, o el incumplimiento, que arriesga sanciones significativas una vez que comience la aplicación. La lucha de la Comisión por finalizar estas normas subraya la tensión entre fomentar la innovación y garantizar la seguridad, un equilibrio que sigue siendo delicado a medida que la tecnología avanza.
Asimilando cómo se desarrolla la situación, la industria espera el borrador final de las directrices a finales de este mes. La recepción de este borrador probablemente determinará si la Comisión procede con el retraso del Ómnibus Digital o intenta acelerar el cronograma original, una decisión que marcará el mercado europeo de la IA durante los próximos años.