
La Comisión Europea ha abierto formalmente procedimientos por infracción contra X (anteriormente Twitter) en relación con su chatbot de inteligencia artificial, Grok. Esta importante escalada regulatoria, anunciada hoy, lunes 26 de enero de 2026, marca un momento crucial en la aplicación de la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA). La investigación de la Comisión se centra específicamente en las alegaciones de que la plataforma no implementó medidas adecuadas de mitigación de riesgos para evitar la creación y difusión de imágenes íntimas no consensuadas (NCII) y otros contenidos ilegales generados por Grok.
Este movimiento sigue a un informe del Handelsblatt de Alemania, que cita a altos funcionarios de la UE y confirma que el brazo ejecutivo de la Unión Europea está dispuesto a utilizar todo el peso del DSA para garantizar el cumplimiento. Los procedimientos subrayan la creciente fricción entre el rápido desarrollo de la IA y los rigurosos marcos de seguridad establecidos por los reguladores europeos. Para la industria de la IA, este caso sirve como una prueba de esfuerzo crítica sobre cómo las "Plataformas en Línea Muy Grandes" (Very Large Online Platforms, VLOPs) deben gobernar las herramientas generativas integradas en ecosistemas sociales.
El detonante inmediato de esta represión regulatoria parece ser una oleada de informes alarmantes sobre las capacidades de generación de imágenes de Grok. A diferencia de muchos de sus competidores, que han implementado protocolos estrictos de "rechazo" para generar imágenes de personas reales, Grok —integrado en la plataforma X para suscriptores premium— ha sido objeto de escrutinio por sus márgenes de seguridad más laxos.
Las investigaciones han revelado que la herramienta supuestamente se utilizó para crear pornografía "deepfake" dirigida a personas