
La economía global está presenciando un cambio pivotal en su dinámica de crecimiento. El 19 de enero de 2026, el International Monetary Fund (IMF) publicó su esperada World Economic Outlook Update, que dibuja un panorama de resiliencia impulsada no por las palancas tradicionales del comercio, sino por un auge sin precedentes en la infraestructura de inteligencia artificial (artificial intelligence, AI). El IMF ha elevado su previsión de crecimiento global para 2026 a 3,3%, un aumento de 0,2 puntos porcentuales respecto a sus proyecciones de octubre de 2025.
Para la industria de AI, este informe sirve como una validación a macroescala del "ciclo de CapEx de AI (AI CapEx cycle)" que ha dominado los titulares tecnológicos durante los últimos dos años. Si bien los vientos en contra comerciales y la fragmentación geopolítica siguen desafiando a los mercados, la pura velocidad del capital que fluye hacia centros de datos (data centers), semiconductores avanzados (advanced semiconductors) y redes eléctricas (power grids) está creando una fuerza contraria lo suficientemente fuerte como para impulsar el PIB global. Sin embargo, datos paralelos de Randstad revelan una "brecha de optimismo" cada vez mayor en la fuerza laboral, lo que pone de manifiesto la compleja ecuación humana detrás de estas ganancias macroeconómicas.
La revisión del IMF es significativa no solo por su magnitud, sino por su composición. El fondo citó explícitamente el "auge de la inversión en AI" como un impulsor principal, señalando que el gasto en tecnología está compensando efectivamente el arrastre de las políticas comerciales proteccionistas y los aranceles elevados. Esto marca una de las primeras veces que una institución financiera global importante ha cuantificado el impacto directo en el PIB del escalado de la infraestructura de AI.
La resiliencia es amplia pero desigual, y las naciones fuertemente integradas en la cadena de suministro de AI ven las mayores mejoras. Estados Unidos, hogar de los hyperscalers que impulsan esta inversión, vio su previsión de crecimiento aumentada a 2,4% para 2026. De igual forma, China, que se ha orientado de manera agresiva hacia la autosuficiencia tecnológica doméstica y la redirección de exportaciones manufactureras, vio su previsión revisada al alza a 4,5%.
Regional Growth Projections (2026)
| Región / País | Nueva previsión | Cambio vs. oct 2025 | Motor clave |
|---|---|---|---|
| Global | 3,3% | +0,2% | Inversión en infraestructura de AI |
| Estados Unidos | 2,4% | +0,3% | CapEx en centros de datos y energía |
| China | 4,5% | +0,3% | Manufactura y exportaciones tecnológicas |
| Eurozona | 1,3% | +0,1% | Estabilización de costos energéticos |
| España | 2,3% | +0,3% | Entradas de inversión tecnológica |
| Reino Unido | 1,3% | 0,0% | Estabilidad de servicios |
| India | 7,3%* | +0,2% | Escalado de infraestructura digital |
Nota: la cifra de India se refiere al año fiscal 2026.
Pierre-Olivier Gourinchas, chief economist del IMF, enfatizó esta divergencia durante la rueda de prensa en Washington. "La resiliencia exhibida hasta ahora está impulsada en gran parte por unos pocos sectores", declaró Gourinchas. "Los vientos favorables del auge de la inversión en AI y tecnología están permitiendo que la economía global sacuda las perturbaciones comerciales y arancelarias de 2025."
El "auge de la inversión en AI" referido por el IMF no es un concepto abstracto; es un ciclo tangible de construcción y adquisiciones. El informe destaca tres pilares críticos que sostienen este crecimiento:
Este gasto de capital está actuando como un estímulo fiscal. En Estados Unidos, la tasa arancelaria efectiva, que el IMF estima que se ha asentado en 18,5% (desde los temores de 25%), está siendo contrarrestada por el gasto del sector privado en activos físicos de AI. Esto sugiere que la revolución de AI está transitando de un ciclo de exageración liderado por software hacia una expansión industrial liderada por hardware.
Mientras la visión macroeconómica es optimista, la realidad microeconómica para los trabajadores está llena de incertidumbre. Coincidiendo con el informe del IMF, la gigante de reclutamiento Randstad publicó su encuesta Workmonitor 2026, que ofrece una contra-narrativa contundente frente al optimismo del PIB.
La encuesta, que consultó a 27.000 trabajadores en 35 mercados, identifica un abismo cada vez mayor entre las expectativas de los empleadores y el sentimiento de los empleados. Mientras que el 95% de los empleadores proyecta crecimiento empresarial en 2026, solo el 51% de los empleados comparte ese optimismo. Esta desconexión es más aguda entre la cohorte más joven de la fuerza laboral.
Hallazgos clave del Randstad Workmonitor 2026:
Estos datos sugieren que, si bien AI es un contribuyente neto al crecimiento del PIB, la distribución de sus beneficios sigue siendo una fuente de fricción. La sustitución de "roles transaccionales de baja complejidad" se está acelerando, ejerciendo presión sobre las instituciones educativas y los departamentos corporativos de L&D (Learning and Development) para reciclar a la fuerza laboral a un ritmo sin precedentes.
Para que AI siga siendo un motor de crecimiento sostenible, la industria debe abordar esta crisis de confianza. El auge del "AI Agent" ofrece una pista: el mercado no solo está automatizando tareas, sino creando categorías de trabajo totalmente nuevas. La demanda está cambiando de ingeniería de prompts (prompt engineering) hacia la orquestación de agentes (agent orchestration): gestionar flotas de agentes de AI para lograr resultados estratégicos.
Sin embargo, esta transición requiere un enfoque maduro de la gestión del cambio. Las empresas que ven AI únicamente como un mecanismo de reducción de costes corren el riesgo de alienar su futura canal de liderazgo (Generación Z). Por el contrario, las organizaciones que posicionan a AI como un multiplicador de fuerza—automatizando la monotonía para elevar la creatividad humana—tienen más probabilidades de capturar las ganancias de productividad pronosticadas por el IMF sin sacrificar la cultura organizacional.
A pesar de la previsión actualizada, el panorama del IMF no está exento de advertencias. El informe señala explícitamente el riesgo de una corrección en los mercados financieros si las ganancias de productividad prometidas por AI no se materializan.
La valoración actual de los "Magnificent 7" y del sector tecnológico en general se basa en la suposición de que un enorme CapEx hoy generará un crecimiento exponencial de los ingresos mañana. Si el despliegue de agentes e infraestructura de AI topa con barreras técnicas imprevistas—o si la adopción empresarial se ralentiza debido a la privacidad de datos o a obstáculos regulatorios—la repricing resultante de los activos podría desencadenar inestabilidad financiera.
Además, las tensiones comerciales siguen siendo una amenaza latente. Aunque la economía global se ha adaptado mejor de lo esperado al régimen arancelario de 2025, cualquier reescalada podría cortar las frágiles cadenas de suministro que sostienen el ecosistema de hardware de AI. El IMF señala que, si bien la inflación se está enfriando—proyectada a caer a 3,8% en 2026—los shocks de oferta podrían revertir fácilmente esta tendencia.
La actualización del IMF de enero de 2026 confirma que hemos entrado en la "fase de despliegue" de la era AI. La tecnología ya no es solo un sector de la economía; es el motor que mantiene la máquina global en marcha en medio de la fricción del comercio y la geopolítica.
Para los actores de la industria, el mensaje es claro: la tesis de inversión se mantiene, pero la tesis humana necesita trabajo. Una tasa de crecimiento del PIB del 3,3% es un logro, pero debe ser inclusiva para ser sostenible. Mientras construimos los centros de datos y las plantas de energía que definen esta nueva época, también debemos construir las trayectorias profesionales que permitan a la próxima generación prosperar dentro de ella. El desafío para 2026 no es solo hacer crecer la economía, sino asegurarse de que el "boom de AI" se escuche como una sinfonía de oportunidades, más que como una sirena de advertencia, por la fuerza laboral del mañana.