
A medida que el panorama tecnológico global se desplaza de forma decidida hacia la "IA física"(Physical AI)—la integración de la inteligencia artificial con la robótica y los sistemas sensoriales—los expertos lanzan la alarma sobre la preparación de Canadá para competir. Mientras el mundo adopta una nueva generación de máquinas adaptables e inteligentes, Canadá parece estar rezagado en la adopción, poniendo en riesgo su posición en la carrera global por la productividad y cediendo liderazgo a competidores agresivos como China y Corea del Sur.
Lo que está en juego es alto. A medida que la inteligencia artificial se traslada más allá de las pantallas y entra en el mundo físico, la capacidad para desplegar robots inteligentes se está convirtiendo en un determinante clave de la competitividad económica nacional. A pesar de poseer talento de clase mundial y startups domésticas innovadoras, Canadá enfrenta una creciente "brecha de adopción" impulsada por obstáculos regulatorios, una cultura empresarial conservadora y la ausencia de una estrategia nacional cohesiva.
El contraste entre la trayectoria de Canadá y la de los líderes globales es marcado. China, en particular, se ha erigido como la indiscutible potencia en el sector. Según datos de la International Federation of Robotics (IFR), China representó más de la mitad de todos los robots industriales instalados en todo el mundo en 2024, desplegando aproximadamente 295.000 unidades. Este auge no es meramente resultado del consumo; China está pasando rápidamente de ser importadora de tecnología robótica a ser un fabricante y exportador dominante, buscando agresivamente mercados fuera de sus fronteras.
Susanne Bieller, Secretaria General de la IFR, señala que la aceleración de China es estratégica y doble: acelerar la manufactura doméstica para satisfacer la demanda interna mientras se posiciona simultáneamente para abastecer al resto del mundo.
En comparación, la posición de Canadá ha empeorado. En 2024, Canadá ocupó el puesto 13 a nivel mundial en stock operativo de robots industriales, quedando por detrás no solo de potencias tradicionales como Corea del Sur, China y Estados Unidos, sino también de naciones europeas como España y Francia.
Tabla 1: El panorama global de la robótica (Proyecciones 2024-2030)
| Metric | Global Market / Leader Stats | Canada's Position |
|---|---|---|
| 2024 Operational Stock Rank | Leaders: South Korea, China, USA | 13º (Por detrás de España, India, Francia) |
| Key Installation Stat (2024) | China: ~295,000 units (50%+ of global total) | Datos de comparación no especificados, pero se indica "rezagado" |
| Market Valuation (2025) | ~$50 mil millones USD (+11% interanual) | N/A |
| Projected Market (2030) | ~$111 mil millones USD | Riesgo de participación mínima |
| National Strategy Status | Standalone strategies in China, Germany, Japan | No hay estrategia robótica independiente |
Las implicaciones económicas de esta divergencia son profundas. Con el mercado global de robótica valorado en casi $50 mil millones USD en 2025 y proyectado a más que duplicarse hasta $111 mil millones USD para 2030, no capturar una parte significativa de este crecimiento podría tener impactos duraderos en el PIB y la productividad industrial de Canadá.
La urgencia de la situación se ve agravada por un cambio tecnológico fundamental. La industria se está alejando de la programación tradicional y jerárquica—donde los robots se programan para realizar pasos específicos y repetitivos en entornos controlados—hacia un enfoque de IA generativa (Generative AI).
Este nuevo paradigma, a menudo denominado "IA física"(Physical AI), permite que las máquinas aprendan tareas mediante la observación y la simulación en lugar de la codificación explícita. Esta evolución fue uno de los focos principales en la reciente Consumer Electronics Show (CES), destacada por asociaciones como la de Google y Boston Dynamics para desplegar robots Atlas impulsados por IA en fábricas de Hyundai.
Hallie Siegel, CEO del Canadian Robotics Council, explica que este cambio reduce la barrera de entrada para las empresas más pequeñas. "Cuando hay suficiente inteligencia integrada en ese proceso, el propio robot puede aprender cómo completar una tarea. No necesita ser codificado", dijo Siegel. Esta capacidad "plug-and-play" teóricamente hace que la robótica sea accesible a una gama más amplia de industrias más allá de la manufactura automotriz.
Sin embargo, a pesar de que estos avances facilitan la adopción, las empresas canadienses fuera del sector automotriz siguen siendo reacias. Los expertos citan la falta de comprensión respecto al retorno de la inversión (retorno de la inversión (ROI)) y un desconocimiento general de la tecnología como barreras primarias.
Quizá el aspecto más frustrante de la posición actual de Canadá es que al país no le falta innovación. Canadá ocupa el quinto lugar a nivel mundial en número de empresas de robótica de servicio por cápita. Sin embargo, estos innovadores nacionales con frecuencia se ven obligados a mirar al extranjero para sobrevivir y crecer.
Principales innovadores canadienses que enfrentan barreras domésticas:
Esta dinámica genera un resultado económico perverso: Canadá exporta efectivamente sus ganancias de productividad. Al vender sus tecnologías que aumentan la eficiencia principalmente a mercados extranjeros, las empresas canadienses de robótica están ayudando a que competidores internacionales sean más productivos mientras las industrias domésticas se estancan. "Cada vez que hacen eso, están ampliando la brecha de productividad aquí en Canadá", advirtió Siegel.
Dos factores principales impiden la adopción doméstica de la IA física: un entorno regulatorio restrictivo y la falta de una estrategia nacional específica.
Estancamiento regulatorio
Raquel Urtasun apunta al marco regulatorio de Canadá como un cuello de botella significativo. Mientras que Estados Unidos ha adoptado un enfoque abierto para probar y desplegar tecnologías como los vehículos autónomos, Canadá se mantiene reacio al riesgo. "La innovación tiene que desplegarse mucho más rápido de lo que vemos en Canadá", declaró Urtasun, enfatizando que Estados Unidos permite la innovación de manera responsable, mientras que la cautela de Canadá la sofoca.
La brecha de estrategia
Mientras naciones como China, Corea del Sur, Alemania y Japón han implementado estrategias nacionales independientes para la robótica—completas con financiación, incentivos de formación y objetivos específicos de adopción—Canadá ha optado por integrar la robótica dentro de su estrategia más amplia de IA.
Tabla 2: Enfoques de políticas hacia la robótica
| Region | Strategy Type | Key Components |
|---|---|---|
| China / S. Korea / Japan | Standalone National Robotics Strategy | Financiación específica, incentivos de formación, objetivos de adopción |
| United States | Innovation-First Regulatory Framework | Despliegue abierto (p. ej., vehículos autónomos), liderazgo del sector privado |
| Canada | Integrated AI Strategy (No Standalone) | Enfoque en software de IA más amplio; falta de enfoque específico en hardware "físico" |
Innovation, Science and Economic Development Canada ha confirmado que el gobierno "no está persiguiendo una estrategia nacional independiente de robótica" en este momento. En cambio, los funcionarios sostienen que el trabajo en curso sobre la Pan-Canadian Artificial Intelligence Strategy cubrirá los sistemas de IA física y la automatización.
Los críticos argumentan que esta visión centrada en el software pasa por alto los desafíos únicos del mundo físico. "Si seguimos sobreenfatizando solo la pieza del software, realmente no vamos a obtener los aspectos transformadores de lo que estas tecnologías nos prometen", señaló Siegel.
El consenso entre los líderes de la industria es que Canadá se encuentra en una encrucijada crítica. La convergencia de la IA generativa (Generative AI) y la robótica ofrece una vía para resolver los problemas crónicos de productividad de Canadá, pero solo si la tecnología se adopta a nivel nacional.
Para que Canadá pase de ser un proveedor de talento e innovación en bruto a un líder en adopción y productividad industrial, se requiere un cambio de mentalidad. Esto implica modernizar los marcos regulatorios para permitir pruebas en situaciones reales, incentivar a las empresas a invertir en automatización y reconocer que la IA física requiere un apoyo estratégico distinto al del software puro.
Como resumió Raquel Urtasun, este es "un momento clave en el que Canadá tiene que comprometerse por completo". Sin una acción urgente para cerrar la brecha de adopción, Canadá corre el riesgo de observar la revolución de la IA física desde la barrera, mientras el resto del mundo avanza a toda velocidad.